Cortes seleccionados envasados al vacío: lomo, secreto, pluma, presa y panceta. Sacrificio en matadero de proximidad y entrega refrigerada en 24–48 horas en un radio de 150 km.
Granja familiar · desde 1987
En Piloño (Pontevedra) criamos cerdos en establos amplios, limpios y luminosos, con la mejor alimentación y todo el cuidado del mundo. Cumplimos la normativa de bienestar animal… y trabajamos cada día para superarla. Esa es toda la receta.
Nuestra familia lleva casi cuatro décadas criando cerdos en Piloño. Hoy lo hacemos en una granja moderna: establos amplios y luminosos, cama seca y cómoda, ventilación cuidada y espacio de sobra para moverse. Cumplimos toda la normativa de bienestar animal, y cada día intentamos superarla. No hay secretos: hay buen trato, buena comida y respeto por el animal.
Ver cómo trabajamos
Nuestra granja · Santa María de Piloño
Establos amplios, luminosos y ventilados, con cama seca, agua limpia y espacio de sobra para moverse. Un animal tranquilo es la base de una carne con sabor y textura inigualables.
Cereales seleccionados y fórmulas adaptadas a cada etapa de la vida, con agua limpia a libre disposición. Sin atajos: si no es bueno para el animal, no entra en la granja.
Cada cerdo tiene su lote y su historia. Del nacimiento a tu puerta, sin intermediarios: nosotros criamos, curamos y entregamos.
Cortes seleccionados envasados al vacío: lomo, secreto, pluma, presa y panceta. Sacrificio en matadero de proximidad y entrega refrigerada en 24–48 horas en un radio de 150 km.
Chorizo, lomo, salchichón y jamón curados lentamente en nuestro secadero natural, solo con sal, pimentón y tiempo. Sin conservantes añadidos. Piezas enteras o loncheadas.
La forma más rentable de comprar: media pieza o entera, con el despiece a tu medida y todos los cortes etiquetados. Ideal para familias y para llenar la despensa del año.
Visitas guiadas los sábados por la mañana: recorremos la granja, ves cómo viven los animales —establos amplios, limpieza y cuidado en cada detalle— y terminamos con una degustación de embutidos. Grupos reducidos, apto para familias.
Las camadas nacen en parideras amplias y tranquilas, con la madre cómoda y vigilancia diaria. Los lechones crecen con su grupo, sin prisas y con todo lo que necesitan a mano.
Crecen con piensos de cereales adaptados a cada etapa, agua limpia siempre disponible y mucho espacio para moverse. Sin prisas: cada animal a su ritmo, y así se nota.
Sacrificio respetuoso en matadero de proximidad, con control sanitario completo y trazabilidad de cada lote desde la finca.
Los embutidos maduran en secadero natural y la carne fresca sale directa a tu casa, en reparto propio refrigerado en 24–48 h.





Se nota en la veta de la carne y en el aroma del jamón. No hay ningún misterio: es buen trato y es tiempo. Llevo años cocinando con la Granja Piloño y no cambio.— Carmen R., cocinera y clienta desde 2012
Pedidos, visitas o simplemente dudas sobre cómo criamos: escríbenos y te contestamos en menos de 24–48 h laborables.